lunes, 31 de octubre de 2011

Reencuentro

Hace tiempo que no escribo en este blog. Quizás por pereza o porque no tenía nada que contar .

Había enfocado en un principio este blog a mi actividad como árbitro de baloncesto con algunas gotitas sobre rugby comentando algunos partidos de mi club.


El pasado mes de mayo volví a reencontrarme con mis amigos del rugby en el partido de veteranos que cada año con gran éxito celebra el club. Como siempre un día repleto de deporte, diversión y amistad. Unos días después fuimos invitados a jugar un torneo de veteranos en la Manga Club y disputamos un encuentro con veteranos ingleses. Gracias a este partido me volvió a picar el gusanillo, pues aunque mi forma física es lamentable disfruté como nunca.

Este mes de septiembre tenía varias dudas acerca de si renovar como árbitro de baloncesto. Tengo que reconocer que el baloncesto siempre ha sido mi deporte favorito pero éste jamás me ha dado tantas alegrías y experiencias como en mi etapa de jugador de rugby.
Una de las razones para dudar si renovar o no fueron los sinsabores que me dejaron algunos malos ratos pasados en partidos de categorías senior y, sobre todo, el creciente numero de incidentes que en algunos campos de nuestro región se suceden, involucrando a árbitros y espectadores.

Una de las razones positivas para continuar en este mundillo y que compensa todo lo anterior, es no perder el contacto con los nuevos y viejos amigos que han compartido conmigo madrugones, viajes y otros inconvenientes de nuestra labor pero con los cuales todas estas "penurias" se volvían más fáciles de llevar.

Otra razón es la posibilidad de arbitrar a los chaval@s más jovenes, a los cuales siempre he tenido predilección por arbitrar pues cuando un chavalín te hace una buena jugada o una buena canasta, no tiene precio su expresión y para mí es la esencia pura del baloncesto.

Viñeta de Saorín, un crack!

Sopesadas estas cuestiones, y no la menos importante, mi intención de  pasar más tiempo con mi mujer los fines de semana, decidí intentar compaginar ambas actividades dejando los sabados por la mañana y algunos sabados por la tarde tiempo libre para arbitrar, sobre todo a las categorías de formación.

 Manos a la obra, volví a los entrenamientos de mi club. Empezar otra vez con sobrepeso y falta de entrenamiento está siendo duro, pero como cada año, encontrarme otra vez con los amigos me da fuerzas para sobrellevar las agujetas, contracturas y molestias varias que después de cada entrenamiento me llevo para casa.
Para ser sincero no esperaba jugar pero gracias a la confianza y paciencia de nuestro entrenador Sergio estoy mejorando físicamente y vuelvo a coger la confianza necesaria para jugar a este deporte tan duro y exigente como noble.

Con todo ésto afrontaba mi regreso a los campos de rugby con la duda de si sería capaz de aportar algo al equipo. En los entrenamientos era complicado intentar seguir el ritmo de mis compañeros, más livianos y en forma, por lo que decidí ir a mi ritmo y poco a poco ir mejorando.

Y llegó el dia de probarme en el primer, y único, amistoso de la temporada. Un partido contra los Squalos de San Javier, equipo de gente joven y atlética que poco a poco van cogiendo experiencia y creo que en unos años darán que hablar en nuestra liga. Nuestro entrenador Sergio alineó en la primera parte a los teóricos titulares los cuales dejaron el partido más o menos sentenciado. En la segunda parte salimos a jugar los "teóricamente" suplentes, aguantando el partido y finalmente ganando sin apuros. ¿qué puedo decir de mi actuación? Nervios, poco fondo físico y perdido cual novato en su primer partido. Un placer volver a jugar con compañeros de mi primera época: Brujo, Andi, Chris, Chucki y otros tantos con los que he pasado momentos inovidables.


Pero aún más nervioso fue mi debút en un partido oficial después de varios años sin jugar. Jugábamos en el Polideportivo de la Torrecilla en Lorca contra un equipo lorquino que cada año va a mas y es un rival correoso. De camino al campo atravesé la ciudad de Lorca y me quedé asombrado de todas la cicatrices que el terromoto ha dejado en la Ciudad del Sol y que aún perduran. No pude menos que sobrecogerme ante la gran tragedia que ha supuesto para la ciudad esta catástrofe natural. Mención para los amigos del Club de Rugby Lorca por continuar con la ilusión por nuestro deporte en condiciones tan adversas.



Comenzado el partido tras unos minutos de nervios la mayor veteranía y juego de nuestro equipo se fue imponiendo a un rival que demostró ser nada fácil de batir. En la segunda parte llegó por fin mi vuelta a un partido oficial. Nervios, muchos nervios. Algo que me favorecía es que en mi posición de pilar la experiencia es un grado y pude solventar bastante bien las situaciones de melé y ruck que se presentaron. Salí bastante contento del partido aunque consciente de que debía mejorar mi forma física.



Y llegó uno de los partidos mas duros del año, el que nos enfrentaba a los campeones regionales del Murcia XV. Otra vez convocado y contando con la confianza de nuestro entrenador, vi como en la primera parte nos imponíamos a todo un gran equipo como el de la capital del Segura, dominando el juego de la delantera y placando como nunca. Otro gran momento... "Pachi (mi apodo) calienta que sales". Fue todo un subidón. Quizás por la adrenalina y un poco por mi mejoría física, intenté, creo que con éxito, participar en todas la facetas del juego. Acabé satisfecho con mi mejoría en los rucks (agrupamiento) aunque reconozco que desearía entrenar algo más las meles. Este deporte cada vez exige delanteros más fuertes y rápidos. Se ha acabado la figura del pilar de "200 kg" que solo participaba espóradicamente en el juego más activo.

Javi en una acción del partido
Uno de los momentos mas emotivos para mí fue el ensayo de Javi (oveja). Previamente habíamos realizado un minuto de silencio por el fallecimiento de su padre hace pocas semanas. Además de mi amistad sincera hacia Javi me tomé ese minuto también como recuerdo de mi propio padre fallecido hace año medio, el cual compartía nombre con el suyo, Juan. Ese ensayo nos daba la victoria y un punto extra y me emociono tanto como si lo hubiera conseguido yo mismo.

El tercer tiempo fue una grata fiesta en la que tuve el placer de vover a charlar con amigos de Murcia con los cuales ya había jugado en mi primera etapa. En el rugby después de los partidos el equipo local invita al visitante a tomar unas cervezas en lo que llamamos "Tercer Tiempo". Creo recordar que me fui bastante tarde del bar donde lo celebrábamos. Borrachín, borrachín....

Llevaba tiempo sin escribir y me apetecía sobre todo volver a hablar de mi regreso al deporte del oval. No obstante si me veo con ganas también contaré anécdotas e inmpresiones de los partidos de baloncesto que vaya arbitrando.



Pd. Lástima de final que nos ofrecieron los All Blacks y los del Gallo después de un mundial apasionante, pero las finales suelen ser así.